Cuando los valores toman forma
- UDCI al Día

- 29 abr
- 3 min de lectura

Mtro. Antonio Carrillo Vilches
Rector Universidad de las Californias Internacional
Hay meses que se sienten distintos. No por lo que el calendario marca, sino por lo que ocurre dentro de una comunidad cuando sus integrantes dan lo mejor de sí. Abril ha sido uno de esos meses: un periodo donde el esfuerzo acumulado encontró su momento de expresión, y donde los valores que dan identidad a nuestra institución se hicieron visibles de maneras muy concretas.
Abrimos el mes con una de las acciones que mejor define el carácter de nuestra comunidad: la participación en la Colecta de la Cruz Roja de Tijuana. Cerca de 200 voluntarios de nuestra universidad salieron a las calles no por obligación, sino por convicción. Ese número no es menor, es una declaración colectiva de que la solidaridad, el servicio y el compromiso con el bien común no son valores que se enseñan únicamente en el aula, sino que se viven y se ejercen. Abril comenzó, entonces, con el mejor pie posible: con acción humana organizada al servicio de los demás.
La Pasarela de la Licenciatura en Diseño de Modas fue, sin duda, uno de los momentos más significativos de este periodo. Ver el trabajo de nuestros estudiantes convertido en creación, en propuesta, en arte aplicado, es un recordatorio poderoso de que la educación también vive en la sensibilidad, en el detalle y en la capacidad de transformar una idea en algo que el mundo puede ver y sentir. Detrás de cada prenda presentada hay horas de disciplina, talento en desarrollo y una identidad profesional que comienza a tomar forma propia.
Asimismo, este mes marcó el cierre de cuatrimestre para varias licenciaturas. Estos momentos de conclusión no son simples trámites académicos; representan ciclos completados con esfuerzo, aprendizajes que se consolidan y el reconocimiento silencioso de que cada meta alcanzada es el resultado del trabajo en equipo entre estudiantes, docentes y la institución que los acompaña.
Abril también nos llevó más allá de nuestras aulas con la entrega de útiles escolares al DIF, un acto que nos recuerda que una universidad con vocación de servicio no puede ser indiferente a la comunidad que la rodea. El bien común no es una aspiración abstracta; se construye con acciones concretas, con generosidad organizada y con la convicción de que la educación tiene una responsabilidad social que trasciende sus propias instalaciones.
En esa misma línea, la entrega de uniformes al equipo de fútbol flag femenil refleja algo que en UDCI procuramos impulsar con convicción: el deporte, el trabajo en equipo y la inclusión como parte integral de la formación universitaria. Apoyar a nuestras estudiantes en este espacio es también una forma de reconocer su liderazgo, su compromiso y su representación institucional dentro y fuera del campo.
A veces los procesos más importantes no se anuncian con claridad; simplemente avanzan, día a día, con puntualidad y lealtad a lo que uno ha decidido ser. Eso vale tanto en una persona como en una institución.
Cerramos abril con gratitud por cada actividad realizada, por cada persona que sumó desde su lugar, y con la certeza de que una comunidad educativa se mide no solo por lo que enseña, sino por lo que hace cuando nadie la está evaluando.
Porque educar es, también, un acto de responsabilidad con la sociedad.
¡El prestigio no se hereda, se Gana¡





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