El comunicólogo emprendedor: de la nómina a la autonomía.
- UDCI al Día

- hace 4 horas
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Por décadas, el camino profesional de un comunicólogo parecía trazado bajo un mismo esquema: obtener un puesto en un medio masivo de comunicación o integrarse a las filas de un departamento de comunicación organizacional. Sin embargo, ese paradigma ha cambiado. Hoy, la primera opción ya no es esperar a ser contratado por una empresa ajena para gestionar recursos humanos o relaciones públicas; hoy, la apuesta es la propia firma.
La relevancia del emprendimiento en nuestra disciplina no es un accidente, sino una evolución natural. Los conocimientos adquiridos desde las aulas, sumados a la madurez de la experiencia laboral previa, otorgan las bases necesarias para dar el salto. Ya sea a través de un estudio fotográfico, una productora de video, la gestión de Redes Sociales o la consultoría en relaciones públicas, el profesional de la comunicación ha descubierto que posee las herramientas para construir su propia plataforma o como freelancer.

Emprender, sin embargo, no es un camino exento de desafíos. Es un proceso de aprendizaje constante —a veces con aciertos y otras por errores— donde la responsabilidad total recae sobre un solo par de hombros. El comunicólogo que decide arriesgarse debe transformarse en un perfil híbrido: ya no solo es el estratega del mensaje, sino también el administrador de recursos, el encargado de ventas, el promotor de su propia marca y el captador de clientes.
Este tránsito requiere una disposición absoluta al sacrificio. En lo que el negocio "toma ritmo", la autogestión se convierte en la disciplina diaria que separa el sueño de la realidad. Es un trabajo de resistencia donde se aprende a administrar no solo el capital, sino el tiempo y la creatividad.
Pese a las jornadas extenuantes, la recompensa es proporcional al riesgo. Al final del día, el verdadero éxito del emprendedor en nuestra área reside en una premisa tan desafiante como gratificante: lograr la libertad de vivir de la comunicación, imprimiendo un sello personal en cada proyecto y, sobre todo, demostrando que es posible prosperar en esta industria sin morir en el intento.
Por: Mtra. Lourdes Villegas
Coord. Ciencias de la Comunicación UDCI





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