Julio: el balón sigue rodando
- UDCI al Día

- hace 6 minutos
- 2 min de lectura

Mtro. Antonio Carrillo Vilches
Rector Universidad de las Californias Internacional
Con Julio vivimos uno de esos momentos que solo el fútbol sabe provocar, una nación entera unida en un mismo grito, compartiendo el orgullo de haber competido de tú a tú con las grandes potencias del mundo. México nos demostró algo que ya sabíamos pero que a veces necesitamos ver confirmado, somos capaces de hacer equipo, de construir comunidad, de dar la cara en los escenarios más exigentes.
Si bien es cierto que quedamos eliminados hay que reconocer que quedamos bien parados.
Y cuando el silbatazo final sonó, la pregunta natural no fue qué pasó en la cancha, sino qué sigue afuera de ella. Porque el verdadero partido, el que define el futuro de las personas y de las sociedades no se juega en un estadio, se juega en las aulas, en los centros de trabajo, en las familias y en las comunidades que deciden apostar por la educación, los valores, el esfuerzo cotidiano y la responsabilidad compartida.
El balón sigue rodando. Ahora en otra cancha, y esa cancha es la nuestra. Durante este mes, en UDCI vivimos precisamente eso: el aula que se abre al mundo y el mundo que entra al aula. Diálogos con instituciones que atienden la realidad binacional que nos define como región fronteriza; análisis de las tendencias que están reconfigurando el comercio internacional; nuestros alumnos de arquitectura salieron a leer la ciudad y sus obras como lo que son documentos vivos de arquitectura, historia e identidad; y encuentros con la cultura y el diseño que amplían la mirada más allá de lo estrictamente técnico. Ninguna de estas experiencias cabe completa en un programa de estudios. Todas forman.
Y hubo algo más, quizá lo más significativo: un grupo de nuestros estudiantes recibió becas que harán posible que continúen su formación. Detrás de cada beca no hay solo un trámite resuelto; hay una historia familiar, un esfuerzo sostenido y una puerta que permanece abierta. Cuando una institución acompaña a quien tiene el talento pero enfrenta el obstáculo, está haciendo exactamente aquello para lo que fue creada.
Detrás de todo esto hay lo de siempre: trabajo en equipo silencioso, puntualidad, lealtad a lo que se ha prometido y la humildad de seguir aprendiendo aunque el marcador no siempre favorezca. Esos son los valores que sostenemos en esta casa de estudios, y son los mismos que convierten a un estudiante en un ciudadano que aporta.
¿Y si sí? ¿Y si la energía que pusimos en apoyar a nuestra selección en la cancha la trasladamos a construir el México que viene desde la educación, desde el trabajo, desde la decisión de formarnos mejor?
Esa pregunta no es retórica. Es una invitación.
Sigamos adelante con gratitud y convicción, sabiendo que el partido más importante se juega todos los días y que en UDCI, seguimos en el campo.
Porque educar es preparar a las personas para la cancha que de verdad importa.
El prestigio no se hereda, se gana





Comentarios