Comunicólogo como promotor de paz
- UDCI al Día

- 21 jul 2022
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Ciencias de la comunicación tiene varias aristas y formas: áreas en donde uno, el comunicólogo, puede generar cambios a favor de su entorno social inmediato. Sin embargo, el profesional de la comunicación puede, en ocasiones, perderse en la manera de construir mensajes y desfavorecer a poblaciones o comunidades; veamos de qué hablo.
Los tiempos actuales están marcados por eventos controversiales y revuelo, aprovechado por ciertas plataformas informativas para ganar unos likes, relacionados a temas asociados con la participación e inclusión de comunidades vulnerables: con perspectiva de género, étnicas, LGBTQ+, por mencionar algunas.
La labor del comunicólogo, como en el caso del periodista, es difundir información de interés para su comunidad: esta actividad debe darse con ética y con una alta responsabilidad para evitar impactos negativos, violencia, difamación o uso indebido de información de las personas; recordemos: nuestras participaciones en espacios sociodigitales tienen efectos o consecuencias en una sociedad consumidora de contenidos diversos y es, en ocasiones, su fuente única —y válida— de información.
La falta de ética en la elaboración de mensajes sin considerar la situación generadora de la comunicación, las necesidades del público, tiempo y espacio congruentes con la realidad, entonces, podemos hablar aquí de la persistencia de contenidos imparciales por parte de personas quienes solo proyectan tendencias e invisibilizarían, acción, en definitiva, están fuera de la labor de un comunicólogo.
Dicho de otro modo: la labor del comunicólogo es social, participativa, incluyente, evita caer en prejuicios o manipulador de la opinión pública: su profesión lo lleva a generar los espacios de análisis, crítica, invita a una reflexión sin imponer —como premisa inquebrantable— su posición acerca del tema, pues, de esta forma, solo muestra una postura desde un privilegio sin considerar la perspectiva o punta de vista de las demás personas.
¿Es posible? ¿Un comunicólogo como promotor de paz cuyas acciones positivas en una sociedad, al parecer, premia lo violento, proponga una diferencia al público desde un mensaje libre de prejuicios?

Por: Mtro. Joel Almeida
Docente de la carrera Ciencias de la Comunicación







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