Funciones ejecutivas y neurodesarrollo
- UDCI al Día

- 1 nov 2024
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Se precisa ofrecer una mirada integral sobre las funciones ejecutivas y la relación que guardan con los trastornos específicos del aprendizaje con el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) así como privilegiar la estimulación sobre el tratamiento de estos trastornos del neurodesarrollo.
Es evidente la riqueza teórica que sustenta la relación entre funciones ejecutivas y trastornos del neurodesarrollo, sin embargo, pocas investigaciones apuntan hacia la estimulación de estas en edades tempranas, relacionándolas con estos trastornos. Entre los pocos investigadores que informan sobre la importancia de fortalecer e incrementar las funciones ejecutivas como un modo de favorecer el aprendizaje escolar, se encuentran Best et al., 2011, Blair y Raver, 2014, Diamond y Lee, 2011 y Welsh et al., 2011.
Estos trastornos del neurodesarrollo son los más comúnmente diagnosticados durante la infancia, por lo que, potenciar las funciones ejecutivas desde edades tempranas es significativo en el neurodesarrollo del niño, debido a que hacia los cuatro años se da un cambio en la capacidad de anticipar dificultades, en la resolución de problemas, planificación e inhibición de respuestas habituales (Pérez & Capilla, 2008). De acuerdo con otros autores, las funciones ejecutivas se organizan jerárquicamente y continúan su desarrollo durante el periodo preescolar (Carlson, 2005; Garon, Bryson & Smith, 2008). Flores y Ostrosky (2012), mencionan que las funciones ejecutivas presentan un desarrollo acelerado en la etapa infantil.
Al privilegiar la estimulación de las funciones ejecutivas, se favorece el rendimiento académico, sobre todo, hacerlo en los primeros grados escolares que es donde se han registrado correlaciones entre funciones ejecutivas y rendimiento académico (Best et al., 2011; Welsh et al., 2010).
Entre los déficits del funcionamiento ejecutivo, los más reportados en la literatura, en niños con TDAH, son la atención y la memoria de trabajo. Numerosos estudios evidencian un déficit en las funciones ejecutivas en niños con TDAH (Alloway, 2011; Barkley, 2011; Martel, Nikolas, & Nigg, 2007; Rubiales, Bakker, & Urquijo, 2010; Schoemaker et al., 2012).
Se precisa el valor del desarrollo de las funciones ejecutivas desde los primeros años escolares, ya que hacerlo es decisivo en el funcionamiento cognitivo, desarrollo académico, social y afectivo del niño (Sastre-Riba, Merino-Moreno, & Poch-Olivé, 2007).

Por: Yecedma Cristal Castillo Cháidez
Licenciatura en Psicología UDCI







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