Reflexiones sobre cine en BC
- UDCI al Día

- 8 ago 2025
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A pesar de que Hollywood y la Ciudad de México son nuestros referentes más cercanos de una industria cinematográfica; sería erróneo comparar nuestra cinematografía con la de estas regiones con la intensión de legitimar y estandarizar una actividad profesional y económica como lo es la cinematográfica; de hacerlo lo único que lograríamos es estandarizarla y limitar su posible desarrollo.

Nuestro desarrollo profesional (en lo individual); y el desarrollo de una actividad cinematográfica regional (pensando en lo colectivo), será tan brillante como la medida en la que tengamos la habilidad de entender nuestra circunstancia: radicamos en una ciudad con una actividad cinematográfica emergente y pujante (algo más). Solo para poner en perspectiva, a pesar de que el registro cinematográfico en la región se le atribuye a Rafael Corella con A traves de Baja California (1925); es hasta hace 23 años que ubicamos el primer largometraje del que tenemos conocimiento, Todos los Viernes Son Santos de Héctor Villanueva (1996), que a pesar de la fecha aún no se encuentra en ningún catálogo o archivo de IMCINE.
La mayoría de nuestra cinematografía regional no tiene reconocimiento y son pocas las obras que existen en algún catálogo o base de datos nacional. Es responsabilidad nuestra expandir nuestra perspectiva y no limitarnos a los estándares técnicos y tecnológicos establecidos por criterios de rentabilidad comercial; nuestra responsabilidad como creadores (y universitarios) es indagar en el pasado de nuestra disciplina para entender nuestro presente y poder proyectar nuestro posible futuro.
El futuro de la industria cinematográfica en nuestra región será consecuencia de nuestro presente, queda en nosotros identificar nuestra circunstancia, para a partir de esa interpretación, imaginar y ejecutar nuestra profesión individual y colectivamente en nuestro estado; para después, integrar nuestros esfuerzos con los estados vecinos. Muy posiblemente sus cinematografías sean desconocidas para nosotros; sin embargo, seguramente compartimos más la necesidad y perspectiva para lograr el desarrollo de nuestra industria cinematográfica que con el centro del país, ya no se diga Hollywood.

Por: Profesor Alfredo González
Docente de Cinematografía UDCI







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