La interacción entre el cuerpo y estado emocional
- UDCI al Día

- 24 ene 2022
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Nuestro cuerpo es el reflejo de nuestras emociones, actitudes y personalidad. El cuerpo es reflejo de nuestros pensamientos y de cómo nos sentimos. Lo bueno es que cambiando nuestro lenguaje corporal podemos incidir en nuestras emociones, actitudes y personalidad.
Podemos modificar cómo nos sentimos y cómo nos perciben los demás gracias a la acción del cuerpo. Es decir, si me propongo que mis movimientos sean optimistas, abiertos, seguros y confiados, el cerebro recibirá estos estímulos y producirá pensamientos y emociones en línea con mi lenguaje corporal.

Para progresar hacia una nueva manera de sentirnos y comunicarnos hay que cambiar hábitos, romper rutinas que tenemos establecidas desde hace años como automatismos y que son para nosotros una especie de zona de confort. Hay que dedicar energía y tiempo para el cambio. A base de entrenamiento, podemos acostumbrar a nuestro cuerpo a la visibilidad, a la apertura, a movernos con energía o de forma seductora… Hasta llegar a sentirnos cómodos en estas posiciones.
Cuando estamos contentos, el pecho se expande y la cabeza deja de estar abajo, entre los hombros para estar arriba, asentada sobre los hombros. Además, cuando estamos alegres y con ganas de relacionarnos, damos otras señales de sentimientos positivos a través de la sonrisa, el tono de voz y la gesticulación. Tú te sentirás bien de esta manera y los otros te percibirán de la misma manera. Contagiarás vitalidad.
Si repites muchas veces movimientos corporales de alegría y seguridad, sabrás hacerlos y además te sentirás seguro o segura en esta posición. El cuerpo tiene memoria, por lo tanto, tendrá aprendido el lenguaje de la seguridad y un estado emocional alegre para poder activarlo cada vez que lo necesites.

Por: Daniela Landeros Martínez
Coord. Académico de la Licenciatura en Modas.







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